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Presencia y contenidoPor Nicolas Badano

Checklist para armar tu primer portfolio sin tener clientes

Seleccioná una muestra, explicá tu participación y revisá cómo se ve y se comparte. Podés armar una primera versión con proyectos propios bien identificados.

Checklist para armar tu primer portfolio sin tener clientes
En esta nota

Tu primer portfolio puede reunir proyectos propios, ejercicios o colaboraciones. Para que sirva, quien lo abre debería entender qué hiciste, cómo trabajaste y qué parte puede revisar.

Podés empezar con una sola muestra bien explicada. Sumá otras cuando aporten algo distinto; no hace falta completar una cantidad arbitraria de proyectos.

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Elegí una muestra que puedas explicar

Buscá un trabajo con una tarea concreta y un resultado visible. Puede ser una página, una pieza de contenido, una herramienta pequeña o una propuesta de organización de información.

  • Indicá si fue un ejercicio propio, una colaboración o un encargo.
  • Explicá qué parte hiciste vos y reconocé otros aportes.
  • Usá materiales propios o con permiso para mostrarlos.
  • Revisá que la versión presentada esté terminada dentro del alcance que describís.

Si todavía no tenés una muestra, podés prepararla siguiendo la guía de cómo crear tu primer trabajo para mostrar.

2

Prepará una ficha por proyecto

Una ficha puede reunir contexto, tarea, tu participación, decisiones, resultado y límites. La extensión depende del trabajo; conservá lo necesario para entenderlo y abrí el material completo desde un enlace cuando ayude.

Ejemplo ilustrativo: diseñaste como práctica una ficha de un taller de cerámica. Podrías presentarla así:

  • Tipo: ejercicio personal con datos ficticios.
  • Objetivo: reunir duración, destinatarios, materiales y forma de consultar.
  • Trabajo propio: organización del texto y diseño de la página.
  • Decisión: mostrar los datos para elegir antes del enlace de contacto.
  • Revisión: legibilidad en celular y apertura del enlace previsto.
  • Límite: el taller no existe y no se midieron inscripciones.

Si necesitás desarrollar esa explicación, usá la guía para mostrar una decisión concreta. No atribuyas ventas, ahorro o mejoras de uso a una imagen si no tenés datos que lo demuestren.

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Comprobá cómo se abre y se comparte

Podés presentar el portfolio en una página o un documento que se vea bien y puedas mantener. Antes de enviarlo, revisalo desde una ventana sin sesión:

  1. Los enlaces y archivos abren con el acceso previsto.
  2. Las imágenes permiten ver el trabajo y el texto se lee en el celular.
  3. La descripción coincide con el material mostrado.
  4. Tu nombre y una forma de contacto están visibles y son correctos.
  5. No quedaron datos privados ni permisos de edición abiertos por error.

Pedile a alguien que lo lea y te cuente qué cree que hiciste. Si la explicación no coincide con tu aporte, corregí la ficha. Una primera versión clara permite iniciar esa conversación; no garantiza que aparezcan encargos.

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