Conversás directamente con Nicolas. Contanos qué querés mejorar, aunque todavía no sepas cómo.
Definimos qué necesitás y por dónde empezar.
Trabajo, precio y tiempos por escrito.
Probamos lo acordado y aprendés a usarlo.
Usás las herramientas y tenés la ayuda que acordamos.
El trabajo inicial, la ayuda después y las mejoras se presupuestan por separado.
Acordamos qué vamos a hacer y cuánto cuesta.
Acordamos el diseño, lo que vamos a crear, qué herramientas conectamos y cómo te enseñamos a usarlo. También qué materiales necesitamos, cuánta información cargamos y qué probamos antes de darlo por terminado.
El uso de Acento y la ayuda que elijas contratar.
El uso de Acento, tener tu web en internet, el mantenimiento y la ayuda que contrates. Acordamos cada cuánto se hace el trabajo, cómo pedir ayuda, horarios, tiempo de respuesta y cambios incluidos.
Agregar funciones, preparar contenido o hacer tareas por vos se presupuesta aparte.
Agregar funciones, conectar otras herramientas, seguir cargando información, crear contenido o encargarnos de tus tareas se presupuesta aparte. Usar Acento no incluye que hagamos esos trabajos por vos.
Las cuentas siguen a nombre del negocio. Acordamos quién puede entrar, qué puede hacer y quién da permiso para conectarlas. En la primera charla vemos información pública o que nos compartas, sin pedirte contraseñas.
La propuesta explica qué pasa con tu web, su dirección, los contenidos, los datos y los accesos si cambiás o dejás el servicio: qué te entregamos, qué trasladamos y qué trabajos se pagan aparte.